Nuestra historia
Corrals L’afició
Entre naranjos, a apenas una docena de kilómetros de Valencia y en pleno corazón de l’Horta Nord, puedes encontrar toros bravos. Un pedacito del campo bravo sin necesidad de recorrer cientos y cientos de kilómetros en busca de la sierra madrileña o la dehesa andaluza. Aquí, en unas cuidadas instalaciones, hace casi treinta años que Francisco Celda y Julio Rodrigo emprendieron la tarea de convertir su afición a los toros en un modo de vida.
Julio, nacido en Massamagrell, y Paco en Museros, son además de los gerentes del negocio, amigos desde hace casi medio siglo. Una amistad fraguada en la afición a los bous al carrer, consolidada en los viajes a embolar juntos por los pueblos de la provincia y que dio paso a lo que conocemos como Corrals l’Afició.
Aunque ambos ya se dedicaban desde hacía varios años a la compra a las peñas de la carne de los toros cerriles que acababan en el matadero, fue en 1997 cuando deciden comenzar con los corrales. En primer lugar solo con el pupilaje, comercialización de la carne y la recogida por la noche de los animales para su sacrificio.
Es a partir del año 2000 cuando decidimos ampliar la explotación y el mercado con la venta de toros cerriles. En Corrals l’Afició el cuido de los animales es ejemplar. Para ello contamos con un veterinario en la explotación, Vicente Benet, que se ocupa del saneamiento, las curas, los imprevistos. Y de la colocación de las fundas en los pitones, que también han llegado a Museros con el objetivo de evitar males mayores.
Pero no queda ahí lo que en Corrals l’Afició ofrecemos a las comisiones. Desde 2004, también contamos con dos plazas portátiles con capacidad de dos mil quinientos espectadores que se alquilan, con su correspondiente transporte, montaje y desmontaje; el alquiler de todo tipo de obstáculos para los festejos, el de corros portátiles, el de los bares para dichas plazas… sin olvidar los portes de camión para los toros cerriles.
Más que un negocio, un estilo de vida, en el que además de Julio y Paco tiene mucha parte de culpa en su éxito la colaboración de gente como Francisco Devis ‘Meji’, Ángel, Jorge o Jaime además de, por supuesto, la confianza de los clientes.
Nos encontramos en Museros, en plena huerta valenciana, rodeados de naranjos.
Carlos Sánchez